En la casa de Don Atilio siempre hay una silla para la visita. Te recibe bien vestido, te pregunta cómo andás y pone la pava antes de que termines de contestar. Tiene sus costumbres: el mate se comparte sentado y una buena charla merece su tiempo.
El Mate Imperial Don Atilio tiene cuerpo robusto de calabaza natural de paredes gruesas y cavidad mediana. La base y el fleje superior de alpaca cincelada, junto con los flejes laterales de alpaca, le dan una presencia que se hace notar en la mesa.